Emprender un negocio con cero pesos

«Habrá dos tipos de negocios en el siglo 21: aquellos que estén en el Internet y aquellos que ya no existan» [Bill Gates (1955- ) Fundador de Microsoft].
Siguiendo con la serie de artículos en donde les ofrezco algunos consejos si quieren emprender, quiero hablar de este tema que, para mí, es el que más usa la gente para darse por vencido sin siquiera empezar a probar suerte: la falta de dinero para montar el negocio de nuestros sueños.
Les cuento mi experiencia personal: ¿Recuerdan que les conté que cuando comencé a trabajar por mi cuenta perdí un ingreso mensual (Si no saben a qué me refiero, lean este artículo: https://diegocrespin.blogspot.com/2020/05/como-superar-el-miedo-al-fracaso.html)? Bueno, les cuento el después. Cuando me vi solo y sin dinero para alquilar siquiera un «privado» (es una oficina chica dentro de otra oficina grande), no me dí por vencido, y me puse a investigar cómo hacer promoción sin gastar mucho dinero, y me encontré que, con una cuenta de google se puede armar gratis (¡sí, gratis!), una página muy sencilla, pero donde uno puede poner sus datos, qué hace y cómo los potenciales clientes pueden contactarse.
Pasó el tiempo, y nadie llamaba, hasta que un buen día, llamó una persona que se convirtió en cliente, luego esa misma persona me refirió con otra, seguían las consultas telefónicas, y de repente ya tenía una pequeña clientela y pude, por fin, alquilar una oficina pequeña, porque no les dije algo: hasta ese momento atendía en los cafés que hay cerca de la zona de tribunales, y les decía a los clientes (me río mientras escribo esto): «perdone, estamos pintando la oficina».
¿Qué les quiero hacer entender queridos lectores? Que en esta época, con todas las redes sociales y páginas especializadas para promocionarse y ser conocidos, no es necesario tener una fortuna para empezar el negocio que nos gusta.
Ya en el primer artículo de la serie (https://diegocrespin.blogspot.com/2020/05/consejos-para-motivarse-para-la.html), les hablé cómo imaginar e idear un proyecto de emprendimiento, y qué hacer para superar el miedo a fracasar; ahora viene lo que, para mí, es lo más lindo del proyecto: darle vida y verlo crecer.
Pero, ni bien hacemos un bosquejo del proyecto, nos damos cuenta que no tenemos un centavo para invertir, todo se lo lleva las necesidades y urgencias diarias; en este punto, muchos proyectos son desechados, y se entierran sin siquiera darle una oportunidad.
Quiero decirles algo: si se dan por vencido, no estaban comprometidos con el proyecto, sólo era una idea estúpida que tenían. ¿Por qué soy tan duro? Porque si realmente quieren cambiar su vida y dedicarse a hacer lo que les gusta, van a hacer hasta lo imposible para seguir adelante con el proyecto.
Además, y como dije antes, en esta época no necesitamos del local físico para comenzar, Internet nos provee de: redes sociales para hacernos conocer, y páginas como mercado pago para cobrar por los trabajos realizados, y sólo debemos solicitar la apertura de una cuenta bancaria para recibir los pagos.
Así que, como pueden ver, las excusas sólo tapan su falta de compromiso con el proyecto, y sólo se trataba de un sueño infantil al que van para fantasear y escaparse de una realidad en la que no están conformes.
A partir de ahora, voy a ir explicando los pasos que se pueden dar para iniciar un pequeño negocio sin dinero, y desde ahí ganar la libertad laboral y financiera.
1) Fijarse un objetivo: Este paso es fundamental, pues nos permite establecer una meta adonde queremos llegar, qué necesitaremos para alcanzarla y cuánto tiempo nos tomará para llegar a ese objetivo. Recuerden que deben pensar en grande, no tengan miedo de tener un objetivo que parece inalcanzable.
2) Tener un plan de acción: Sabiendo el objetivo, es momento de definir las acciones que vamos a necesitar realizar para alcanzarlo; es muy importante, al momento de definir las acciones, ser lo más detallado posible, por ejemplo: no poner «comprar material», sino detallar dónde comprar, qué calidad, qué cantidad, qué precios vamos a pagar, etc.
3) Definir un mercado: Debemos tener en cuenta a quién nos vamos a dirigir para venderle nuestros productos y/o servicios, y quién es nuestra competencia; lo ideal es apuntar a un «nicho de mercado», ¿qué es?, es una porción del mercado que tiene necesidades específicas.
4) Preparar unos productos: Dependiendo de lo que vamos a vender u ofrecer debemos hacer unas cosas y sacarles fotos. ¿Qué pasa cuando lo que se ofrece no es algo tangible?, lo mejor es hacer videos, o si no están seguros, hagan posteos escritos, en donde explican a la gente qué ofrecen y por qué tienen que elegirlos, lo mejor es intercalar posteos explicando cosas al futuro cliente y poniendo un «llamado de acción» para que los contacten.
5) Armar una página de negocios: No es recomendable hacer publicaciones de venta y marketing en el perfil personal, porque se van a mezclar con cosas personales, lo cual no favorece a la realización de ventas. Todas las redes sociales permiten hacer una página de negocios partiendo de nuestra cuenta personal, tomarse un tiempo para hacerla va a dar resultados a futuro.
6) Reinvertir: Una vez que se hagan las primeras ventas, se debe evitar gastar todo el ingreso. Lo esencial es reinvertir las ganancias en el negocio, así se hace lo crecer, y en un momento, y si los números nos ayudan, pagar espacios de publicidad e incluso llegar a inaugurar nuestro propio local.
7) Perfeccionarse siempre: Ya nos conocen, nuestras ventas nos permiten vivir de ello y el flujo de dinero es casi constante, ¿creen que ya podemos descansar? Todo lo contrario, ahora es cuando más comprometidos con el negocio hay que estar: ¿qué buscan mis clientes?, ¿puedo ofrecerles algo más? ¿qué producto nuevo puedo ofrecer? Todas estas preguntas sólo se contestan estando informados y preparados para conocer los cambios en el mercado.
8) Dar el gran paso: Cuando nuestro negocio ya está generando dinero, podemos pensar en dejar el trabajo «formal», pues a partir de ahora, todo nuestro tiempo tiene que estar a disposición de hacer crecer el negocio, sin las preocupaciones del otro trabajo.
9) Disfrutar: No importa cuántas rabietas pasemos, es parte de ser emprendedor, pero el saber que somos nuestros propios jefes, y que todo lo que hagamos y logremos es por nuestro esfuerzo, nos va a dar una satisfacción personal que sólo hay que vivirla para conocerla.
Creo que esto es todo lo que tenía para compartir, gracias por haber leído este artículo. Los invito a dejar sus opiniones en la caja de opiniones.
Hasta el próximo posteo.
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